Hace poco terminamos de leer La Rebelión de Atlas, una novela donde Ayn Rand expone a fondo las bases de su filosofía objetivista. Nos ha chocado especialmente cómo un personaje randiano está gozando de gran éxito en la televisión. Se trata del gran Gregory House, quien de forma claramente objetivista, glorifica la razón y el egoísmo como base del progreso y la evolución (“If you don’t think your life is worth more than someone else’s, sign your donor card and kill yourself.”).
House, como los personajes de Rand, vive para su trabajo (despreciando a quienes no tienen la misma capacidad para producir) y se exige resultados de forma sobrehumana – realmente, lo único que le separa de los John Galt, Hank Rearden o Dagny Taggart es su incapacidad para ser feliz. Pero en todo lo demás, las similitudes son evidentes (pensad por ejemplo en cómo los personajes de Rand son tildados como anti-sociales y seres monstruosos por su falta de empatía hacia los demás y su obsesión por la perfección en el trabajo). Tanto, que la serie se ha convertido en la comidilla de los mismos foros que discuten sobre el Bioshock o Mad Men.
El programa en sí me parece muy bueno, mezclando puntos de vista de tendencia conservadora (Foreman, muy parecido a House pero que califica a éste de “anarquista”, Chase o Cameron) con sensibilidades progresistas (Trece, Kutner o Cuddy), y evitando dar respuestas claras a los problemas que plantea.
Puedes ver todos los capítulos de House en esta web, y leer más sobre el objetivismo en la Wikipedia. Hemos enlazado el artículo de en inglés, ya que el español en este caso es una birria.
http://entertainment.timesonline.co.uk/tol/arts_and_entertainment/tv_and_radio/article5857123.ece