Me ilusiona ver cómo se multiplican las webs que promocionan bandas musicales desconocidas. La gente que empieza tiene la oportunidad de promocionar su música gratis, compartirla y crearse una base de fans. Un gran número de bandas han conseguido contratos con discográficas, se han hecho famosas o simplemente han comenzado a promocionarse lo suficiente como para vivir de su música.
Pero, ¿y la literatura? Normalmente, el autor de un libro se lleva un 10 % de las ganancias, sin ningún tipo de adelantos. El 90 % restante va para el librero, el editor, y sobre todo el distribuidor. Lo lógico entonces, sería que los escritores utilizaran internet más. Pero no, en España el tema está bastante mal visto. En EEUU, siempre más adelantados, no sólo es mucho más fácil vivir de la literatura, sino que los autores se promocionan online sin ningún rubor.
No sé por qué en España la autoedición sigue siendo un nicho de, generalmente, obras de poca calidad. En EEUU muchos autores dan el salto desde internet a editoriales más grandes, y muchos otros ganan dinero autoeditándose. Y digo yo: En España, vender 500 copias de un libro con una editorial del tipo Lengua de Trapo es un resultado bastante digno. Si vendes el libro a 15 € y te dan el 10 % de eso, acabas ganando 750 €. No es una fortuna por 2 o 3 años de trabajo. Para ganar esa cantidad ofreciendo tu libro por internet y vendiéndolo a 5 €, sólo tendrías que vender 150 copias.
Hace un año, yo publiqué un relato en una antología junto con otros 10 escritores. Lo hicimos en una editorial pequeña. Hubo presentación, alguna minúscula mención en periódicos y he visto el libro en 4 o 5 librerías, aunque se podía pedir en cualquiera. Con todo, no sé si habremos pasado de las 100 o 200 copias, porque la editorial de marras no podría sobrevivir pagando a un buen distribuidor. El resultado es que no aparecimos en casi ningún lado y que, por supuesto, jamás veremos un duro. Es decir, por el simple hecho de ver nuestros nombres en un libro, hemos “donado” nuestro trabajo a un editor con el que yo personalmente he hablado una vez en mi vida. Él no se ha enriquecido, pero al menos vive de ser editor. Yo, de ser escritor, huelga decir que no. Mis amigos, tampoco. ¿Somos gilipollas?
Creo que una de las claves está que en España aún no se han popularizado los lectores de libros con tinta electrónica. Si el iPod eliminó la necesidad del CD (salvo ediciones muy buenas), la llegada del Kindle podría lanzar el mercado de ebooks.
Pero lo que hará falta, seguro, es un grupo de editores online / webmasters que se tomen su trabajo en serio, y que no vean internet como un vertedero de lo que no aparece en papel. Gente creativa que invierta tiempo y dinero para montar webs y posibilitar la promoción de buenos libros y autores. ¿Haylos?